Un tipo trabaja de chivo expiatorio en unos grandes almacenes. Es decir, cada vez que viene un cliente a a quejarse, le echan la culpa, él monta un numerito lacrimógeno y el cliente retira la queja.
Este el comienzo y la parte más normal.
A partir de ahí, alguien decide cargarle unos cuantos muertos más (literalmente) y entramos en un despendole de misterios, asesinatos y personajes curiosos, incluida la familia del protagonista, que no tiene desperdicio.
Muy divertido, tierno y con mala leche al mismo tiempo.
Mejor todavía: Si te gusta (te gustará), hay cuatro libros más con los mismos personajes.

Por fin Alberto, por fin... ya iba siendo hora :) esto es mucho mejor que que nos des la chapa a viva voz encadenando libro tras libro y dejandote sumido en un mar de dudas sobre títulos y autores. Muchas gracias por pensar en el prójimo creo que tu valor acaba de aumentar cientos de créditos. :)
Por cierto te meto en el blog roll de amigos de la luna :)